Fuentes

La cobertura informativa de la violencia de género debe abordarse desde fuentes muy diversas que permitan obtener un enfoque global de este problema. Las informaciones más inmediatas deberán complementarse con datos de contexto, opiniones y valoraciones de expertos y con otros géneros más atemporales, de carácter interpretativo, explicativo y de concienciación social.

Los tiempos mediáticos no suelen coincidir con los tiempos de actuación requeridos en otros entornos (policiales, judiciales, sanitarios, sociales, administrativos). Y tampoco son siempre coincidentes los criterios entre expertos y periodistas a la hora de abordar la información facilitada, el lenguaje y el tratamiento informativo más adecuado sobre un problema de gran calado social como es la violencia de género. Pero, como señalamos en este Manual, es posible establecer pautas de actuación y puntos de encuentro que respondan a las necesidades informativas de los medios y ciudadanos.

La documentación previa sigue siendo un elemento distintivo para un tratamiento informativo adecuado. Algunos expertos consultados estiman que los medios periodísticos, en general, desconocen los recursos de atención tanto a nivel local como regional, por lo que sería necesario que los periodistas se documentaran previamente sobre la red pública de atención y también sobre el proceso de la violencia de género, sus causas, sus efectos, así como de las distintas formas y tipos de violencias machistas.

Las principales fuentes de información para cubrir agresiones u homicidios vinculados con la violencia de género son organismos oficiales como el Centro de Coordinación de Emergencias 112, la Policía Nacional o la Guardia Civil.

Todos ellos tienen establecidos unos protocolos que se deben respetar sobre la información que pueden facilitar a los medios.

En algunas ocasiones también son personas anónimas, vecinos, familiares de las víctimas o contactos que los medios tienen en hospitales, funerarias, servicios de ambulancias, servicios asistenciales, etc. quienes informan sobre víctimas de violencia de género.

En estos casos las informaciones tienen que ser investigadas y los datos deben tratarse con cautela y profesionalidad, por tanto, el periodista deberá confirmar que se trata de un caso de violencia de género antes de ofrecer la información como tal.

Se recomienda cubrir este tipo de noticias recurriendo siempre a fuentes fiables que permitan transmitir una imagen fidedigna de la violencia que sufren las mujeres. Estas fuentes, como ya hemos comentado, son las policiales, las judiciales, pero también las voces autorizadas de expertos en diferentes áreas que tengan relación con el enfoque de la información y que puedan aclarar el contexto en el que se producen este tipo de situaciones (legislativo, laboral, sanitario, económico, asistencial, psicológico, etc.…). Los expertos aportarán su visión y enriquecerán la información otorgándole mayor seriedad y calidad para el conocimiento y la concienciación social. La labor que estas personas desempeñan con frecuencia pasa desapercibida y debería ser también de interés para los medios darla a conocer. Se debe facilitar también el acceso a expertos y a mujeres que quieran ofrecer su testimonio de superación.

Los expertos consultados entienden, no obstante, que los servicios especializados de atención profesional no deben ser la fuente de información cuando sucedan casos de interés periodístico, ya que se deben respetar el secreto profesional y el compromiso de confidencialidad. Sin embargo, desde el punto de vista de los medios, sería deseable que se pudiera protocolizar la recogida y difusión de determinados datos de interés público que no interfieran en el derecho a la intimidad y privacidad de las víctimas. Estos servicios especializados de atención profesional a víctimas de violencia de género si son, en cambio, fuente indispensable para apoyar en la prevención, la sensibilización y la difusión de la información sobre recursos de apoyo y solución es para erradicar esta problemática.

Por lo que respecta a la cobertura informativa de la violencia de género en el ámbito judicial, al margen de las fuentes personales de las que disponga el periodista, la referencia habitual será la Oficina de Comunicación de los distintos Tribunales de Justicia. Los responsables de estos gabinetes facilitan al periodista información sobre las diversas resoluciones judiciales, atendiendo a los derechos y deberes de los implicados en estos procedimientos, y son el nexo de contacto con los distintos miembros de la judicatura. Las pautas de actuación de estas Oficinas de Comunicación del ámbito judicial están marcadas por el “Protocolo de Comunicación de la Justicia”. Este protocolo, presentado en 2015 y actualizado en 2018, se crea con el fin de adecuarse a los cambios experimentados en el sector de la comunicación y de responder a la demanda informativa generada por la relevancia social que ha adquirido la actividad en los juzgados y tribunales. El Protocolo recoge el tipo de información que puede facilitarse en cada fase del momento procesal y marca también las pautas de acceso y los criterios para la toma de imágenes de los medios de comunicación audiovisuales. Conviene que el periodista tenga conocimiento de este documento, accesible en la web del Consejo General del Poder Judicial.

Otro documento de interés para el periodista es el acuerdo adoptado por la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM), en 2010, sobre el acceso de los medios de comunicación a las salas de vistas. Como norma general, se permite el acceso de los medios acreditados a los actos procesales celebrados en audiencia pública, pero no se permite la captación de imágenes o sonidos en pasillos y dependencias judiciales donde no tenga lugar diligencias públicas. No obstante, los juzgados y tribunales podrán denegar, de forma motivada, dicho acceso en los supuestos en los que puedan verse afectados valores y derechos constitucionales. Este acuerdo establece las pautas específicas para la toma de imágenes que podrá establecer el juez o tribunal enjuiciador en cada caso.

Si bien, la mayor parte de los organismos y entidades implicados en la atención a las mujeres víctimas de violencia de género disponen de gabinetes de comunicación o de portavoces oficiales, las pautas de difusión de información por parte de los responsables de comunicación son, con frecuencia, excesivamente rígidas y protocolizadas. Hay ciertos organismos, como el EMAVI, que disponen de protocolos internos para la concesión de permisos para entrevistar a los miembros de su equipo, por lo que es necesario cursar una solicitud y esperar confirmación.

En cualquier caso, el tratamiento informativo sobre violencia de género debe enfocarse más allá de los hechos puntuales y se recomienda hacer un seguimiento amplio para ser entendido como un problema social y estructural. Por ello, es importante informar sobre las cifras, ya sea de víctimas mortales, denuncias por agresiones, órdenes de alejamiento, etc. El Portal Estadístico de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género es una de las principales fuentes de información en este sentido, ya que actualiza la información estadística disponible. Pueden consultarse también otros datos e informes en los sitios web del Observatorio contra la Violencia de Género y en el del Consejo General del Poder Judicial.

El Observatorio contra la Violencia de Género fue creado en 2002 y es un instrumento de análisis y de actuación que, en el ámbito de la Administración de la Justicia, tiene la finalidad de promover iniciativas y medidas dirigidas a erradicar el problema social de la violencia doméstica y de género. Está integrado actualmente por el Consejo General del Poder Judicial, el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el Ministerio del Interior, la Fiscalía General del Estado, las CCAA con competencias transferidas en Justicia, el Consejo General de la Abogacía Española y el Consejo General de Procuradores de España.

En el portal web del Observatorio se puede acceder al Directorio de Juzgados de Violencia y Oficinas de Ayuda a nivel nacional.